Descripción
El templo laico de Francia nació iglesia —Luis XV la prometió si sobrevivía a una enfermedad— y la Revolución la convirtió en otra cosa: el mausoleo de los grandes hombres (y mujeres, tardíamente) de la patria. Bajo la cúpula neoclásica de 83 metros que domina el Barrio Latino descansan Voltaire y Rousseau frente a frente, Victor Hugo (dos millones de personas siguieron su cortejo), Zola, Marie Curie —la primera mujer por mérito propio, con su ataúd forrado de plomo porque sus restos siguen siendo radiactivos—, Alexandre Dumas y Josephine Baker, la última gran incorporación. En la nave, el péndulo de Foucault sigue demostrando desde 1851 que la Tierra gira, oscilando imperturbable. La frase del frontón resume el lugar: 'A los grandes hombres, la patria agradecida'. Consejos: la cripta es la mitad de la visita, no te la saltes; y de abril a octubre subí a la columnata de la cúpula — 206 escalones hasta una de las vistas más lindas de París, con el Jardín de Luxemburgo a los pies. A la salida, la iglesia vecina de Saint-Étienne-du-Mont, con su escalinata de 'Midnight in Paris', guarda el rood screen más bello de la ciudad.