Descripción
Se construyó para las celebraciones de 1896, que conmemoraban exactamente mil años desde la llegada de las tribus magiares a la cuenca del Danubio, y su Monumento del Milenio, una columna de 36 metros coronada por el arcángel Gabriel, está rodeado en su base por las estatuas ecuestres de los siete jefes de las tribus fundadoras, encabezadas por el príncipe Árpád, considerado el padre fundador de la nación húngara. En dos columnatas semicirculares que se abren detrás se representan otras figuras clave de la historia húngara, desde reyes medievales hasta líderes de la independencia del siglo XIX — un panteón cívico completo, pensado como resumen visual de mil años de historia nacional en un solo espacio público. La plaza fue también escenario de un episodio muy distinto y mucho más reciente: en 1989, durante la caída del régimen comunista, se celebró aquí el funeral simbólico y multitudinario de Imre Nagy, el líder de la revolución húngara de 1956 ejecutado por los soviéticos, un acto que marcó públicamente el quiebre definitivo con el pasado comunista del país. A los lados se encuentran el Museo de Bellas Artes y el Palacio de Exposiciones (Műcsarnok), y detrás arranca el City Park, con el Castillo de Vajdahunyad y el balneario Széchenyi. Consejos: la plaza y el monumento son de acceso libre y gratuito las 24 horas; y conviene combinar la visita con el City Park y el balneario, todo caminable desde la misma parada de metro (Hősök tere, línea M1, la línea del Metro del Milenio).