Sobre Venecia
Venecia es la ciudad más irreal e imposible del mundo, una obra maestra colectiva construida durante siglos sobre 118 islas unidas por 400 puentes en la laguna del Adriático nororiental. Patrimonio de la Humanidad desde 1987, fundada por refugiados romanos que huían de las invasiones bárbaras del siglo V y convertida durante la Edad Media y el Renacimiento en la potencia comercial más rica de Europa, Venecia tiene una belleza que no se puede describir: hay que vivirla, caminarla, perderse en ella.
La Piazza San Marco, el único espacio que Napoleón llamó "el salón de dibujo de Europa", está rodeada por la Basílica de San Marcos —con sus cúpulas doradas y sus mosaicos byzantinos— el Palacio Ducal —sede del gobierno de la República de Venecia durante más de mil años— y el Campanile de 98 metros que ofrece las mejores vistas de la ciudad. Los Museos de San Marcos guardan los famosos caballos de bronce traídos de Constantinopla. El Gran Canal, la arteria principal de Venecia de casi 4 kilómetros, está bordeado por más de 200 palacios de las familias nobles venecianas que hoy son hoteles, museos y sedes de instituciones.
El Carnaval de Venecia, que se celebra en febrero, es una de las festividades más antiguas del mundo y la más fotogénica: las máscaras bauta, moretta y volto de papel maché pintadas a mano, los trajes de terciopelo y seda del siglo XVIII y la bruma del invierno veneciano crean una atmósfera de ensueño que mezcla teatro, historia y poesía. El Arsenale de Venecia, el mayor astillero naval de la historia premoderna donde se construían las galeras que dominaron el Mediterráneo, y la Galleria dell'Accademia con las obras de Bellini, Giorgione, Tiziano y Tintoretto completan el patrimonio monumental.
El Rialto, con su mercado de pescado y verduras que lleva funcionando desde el siglo XI, y las islas de Murano (vidrio soplado), Burano (encajes y casas de colores) y Torcello (las más antiguas y tranquilas) son excursiones perfectas en vaporetto.