Descripción
Hasta mediados del siglo XX, Albufeira era apenas un pequeño pueblo de pescadores, hasta que el boom turístico de los años 60 y 70 la transformó por completo en el destino de playa más visitado y más internacionalmente reconocido de todo el Algarve, un cambio tan acelerado que todavía hoy se nota la convivencia entre dos realidades bien distintas dentro de la misma localidad: el casco antiguo, con sus calles blancas y estrechas de origen pesquero, y "la Franja" (Avenida dos Descobrimentos y la zona de Oura), un corredor de bares, discotecas y vida nocturna pensado casi exclusivamente para el turismo internacional. Antes del desarrollo hotelero moderno, un túnel excavado directamente en el acantilado (el Túnel das Escadinhas) conectaba el pueblo con la playa de los pescadores, una solución práctica de la época que hoy sigue en uso y que resume bien cómo la geografía del lugar condicionó su desarrollo urbano. Pese a la fama de destino de fiesta que Albufeira arrastra en buena parte de Europa, la ciudad conserva playas de gran calidad y un casco histórico que muchos visitantes, sorprendidos, descubren que vale la pena recorrer con calma lejos del ruido de la zona más turística. Consejos: el casco antiguo, más tranquilo, está a poca distancia caminando de la zona de bares más ruidosa, fácil de evitar si se busca un perfil de viaje más calmo; y las playas dentro del propio pueblo suelen estar más concurridas que otras un poco más alejadas hacia el este o el oeste.