El barrio de Praga, al este del río Vístula, es el único barrio de Varsovia que sobrevivió relativamente intacto a los bombardeos y la destrucción sistemática de la Segunda Guerra Mundial. Sus calles de edificios de finales del siglo XIX y principios del XX, con los patios interiores (podwórko) donde se desarrollaba la vida comunitaria, conservan una autenticidad que el resto de la ciudad perdió para siempre.
Hoy Praga es el barrio más de moda de Varsovia: estudios de artistas, galerías de arte contemporáneo, bares en garajes reconvertidos, el Bazar Różyckiego (uno de los mercados más antiguos de la ciudad) y el famoso Muzeum Pragi conviven en una arquitectura de ladrillos que el tiempo trató con una dureza que se convirtió en su principal atractivo. La zona de Ząbkowska y Brzeska son las calles más animadas de la noche alternativa varsoviana.