El Cementerio Judío de Varsovia en la calle Okopowa es uno de los más grandes e importantes del mundo judío, con más de 250.000 tumbas de los siglos XIX y XX. A diferencia del resto de la ciudad, el cementerio sobrevivió casi intacto a la Segunda Guerra Mundial y conserva un bosque de lápidas de granito y mármol cubiertas de musgo que emerge entre árboles añosos, creando una atmósfera de melancolía y belleza única.
Aquí están enterrados algunos de los grandes nombres de la historia y la cultura judía de Europa Central: el escritor Yiddish I.L. Peretz, el pedagogo Janusz Korczak (que acompañó a los niños de su orfanato hasta Treblinka), y cientos de personajes que hicieron de Varsovia una de las capitales intelectuales del mundo judío antes de la Shoah. El cementerio está a pocos pasos del monumento al Gueto.