El Palacio de la Cultura y la Ciencia (PKiN) es el edificio más alto de Polonia con sus 230 metros y la presencia más controvertida del horizonte varsoviano. Construido entre 1952 y 1955 como "regalo" de Stalin al pueblo polaco, fue diseñado por el arquitecto soviético Lev Rudnev siguiendo el estilo del realismo socialista. Los varsoviotas tienen una relación de amor-odio con este gigante: lo llaman "el diente de Stalin" pero también lo reconocen como símbolo inevitable de la ciudad.
En su interior funcionan teatros, cines, museos, la Academia de Ciencias y una multitud de oficinas. La terraza de observación en el piso 30, accesible en ascensor, ofrece las mejores vistas panorámicas de Varsovia: el contraste entre la Ciudad Vieja al norte, el moderno CBD de rascacielos al sur y el río Vístula es impresionante. Los alrededores del palacio, las plazas Defilad y Centrum, son el centro neurálgico de la vida urbana varsoviana.