Descripción
Kazimierz fue durante 500 años el corazón de la vida judía de Polonia — una ciudad aparte, con siete sinagogas que siguen en pie, hasta que el Holocausto vació sus calles: de los 68.000 judíos de Cracovia sobrevivieron unos pocos miles. El barrio quedó en ruinas y olvido hasta que Spielberg filmó acá 'La lista de Schindler' en 1993, y el renacer fue doble: memoria recuperada y el barrio más vivo de la ciudad. Hoy conviven las dos almas: la Sinagoga Vieja (museo), la Remuh con su cementerio de lápidas del siglo XVI apiladas contra el muro, la calle Szeroka donde cada verano explota el Festival de Cultura Judía — y a la vez los cafés con muebles de anticuario, las galerías, los murales y la noche más bohemia de Cracovia. El ritual gastronómico es la zapiekanka (el baguette gratinado polaco) en la rotonda del Plac Nowy, a cualquier hora y sobre todo de madrugada. Cruzando el puente peatonal de Bernatek —el de las esculturas acróbatas colgantes— llegás a Podgórze, donde estuvo el gueto: el circuito completo de la memoria se camina en un día.