Descripción
La iglesia de ladrillo con dos torres desiguales que preside la plaza del mercado guarda el mayor tesoro del gótico polaco: el retablo de Veit Stoss, el altar gótico tallado más grande del mundo — doce años de trabajo (1477-1489), 200 figuras de tilo policromado de hasta tres metros, con una Dormición de la Virgen de un realismo que eriza. Los nazis lo desmontaron y se lo llevaron a Núremberg; volvió tras la guerra y se restauró pieza por pieza. El retablo se abre ceremonialmente cada mediodía (11:50): vale organizarse para verlo. La otra estrella suena cada hora en punto: el hejnał, la llamada de trompeta que un bombero toca en vivo desde la torre alta hacia los cuatro vientos, cortada a mitad de nota en memoria del vigía flechado por los tártaros — al mediodía la transmite la radio nacional a toda Polonia. ¿Por qué las torres son desiguales? La leyenda habla de dos hermanos constructores rivales y un cuchillo que todavía cuelga en la Lonja. Se entra por la puerta lateral (entrada turística, barata); la torre del hejnał se sube en temporada.