La calle Krupówki es la columna vertebral de Zakopane: un paseo peatonal de 900 metros que concentra restaurantes, tiendas de productos montañeros, puestos de oscypek (queso de oveja ahumado en forma de piña), artesanía górale y la animación permanente que hace de Zakopane una ciudad que nunca duerme en temporada alta.
A lo largo de Krupówki se mezclan los edificios de madera de estilo Zakopane Style —una arquitectura vernácula del siglo XIX inspirada en las construcciones tradicionales górale que el pintor Stanisław Witkiewicz desarrolló en un estilo arquitectónico propio— con tiendas modernas y cadenas internacionales. La Villa Oksza y la Villa Koliba, diseñadas por Witkiewicz, son los mejores ejemplos del estilo y albergan hoy el Museo de Arte Zakopane.