El Morskie Oko (Ojo del Mar) es el lago más grande y famoso de los Tatras polacos, a 1.395 metros de altura. Su nombre viene de la leyenda que lo conectaba bajo la tierra con el mar Adriático. Rodeado por paredes rocosas de hasta 300 metros sobre el nivel del agua y reflejando los picos más altos de los Tatras —el Rysy (2.499 m) en primer plano—, es una de las vistas más espectaculares de toda Polonia.
El acceso desde el aparcamiento de Palenica Białczańska es a pie o en coche de caballos por una carretera de 9 kilómetros (2 horas caminando). El camino discurre por el Parque Nacional de los Tatras entre abetos y cascadas. En la orilla del lago, el refugio de montaña más antiguo de Polonia ofrece zurek caliente y oscypek (queso de oveja ahumado) para reponer fuerzas.