Descripción
El arquitecto Christopher Wren la diseñó desde cero después de que el Gran Incendio de Londres de 1666 destruyera la catedral medieval original, y su cúpula —inspirada abiertamente en la de San Pedro del Vaticano— se convirtió en el edificio más alto de Londres durante más de dos siglos. Sobrevivió a los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra Mundial casi intacta en pleno centro de la ciudad en llamas, y la fotografía de su cúpula asomando entre el humo de los bombardeos de 1940 se transformó en uno de los símbolos más poderosos de la resistencia británica durante el Blitz. Adentro, la Galería de los Susurros, a 30 metros de altura dentro de la cúpula, tiene una propiedad acústica curiosa: un susurro pegado a la pared de un lado se escucha con claridad del otro lado, a 32 metros de distancia. Ahí se despidió Winston Churchill en su funeral de estado en 1965, con una ceremonia tan multitudinaria que definió cómo Gran Bretaña despediría después a sus grandes figuras públicas. Consejos: subir los 528 escalones hasta la Galería de Oro, en la cúpula exterior, da una de las mejores vistas panorámicas de Londres; y la entrada es paga, pero asistir a un servicio religioso (gratis) permite ver el interior sin pagar entrada turística.