Descripción
Este búnker subterráneo, oculto bajo un edificio de gobierno común a pocas cuadras del Parlamento, fue el centro de mando real desde donde Winston Churchill y su gabinete de guerra dirigieron el esfuerzo bélico británico durante toda la Segunda Guerra Mundial, protegidos apenas por un techo reforzado de hormigón de un metro de espesor que no habría resistido un impacto directo de bomba pesada. El día en que Japón se rindió en agosto de 1945, el personal simplemente apagó las luces, cerró las puertas y se fue — y el lugar quedó prácticamente congelado en el tiempo durante décadas, con mapas todavía clavados con alfileres marcando la posición de convoyes y frentes de batalla del último día de uso real. Hoy se puede recorrer la Sala de Mapas exactamente como quedó esa tarde, el dormitorio austero donde Churchill dormía cuando los bombardeos nocturnos hacían peligroso volver a su residencia oficial, y hasta el teléfono directo con el presidente de Estados Unidos, disfrazado como si fuera un simple inodoro para despistar a cualquier visitante no autorizado. Un museo interior, dentro del mismo búnker, repasa además la vida completa de Churchill con objetos personales y grabaciones de sus discursos más famosos. Consejos: la audioguía incluida en la entrada es prácticamente indispensable para entender el uso real de cada sala; y calculá al menos 2 horas, hay mucho más contenido del que parece desde afuera.