Descripción
Capital administrativa de toda la región del Algarve y puerta de entrada aérea para la mayoría de los turistas internacionales, Faro suele quedar injustamente relegada a una simple escala de camino a otras playas más famosas, pese a conservar un casco histórico amurallado (la Cidade Velha) con un encanto propio muy distinto al de los balnearios turísticos vecinos. El Arco da Vila, la puerta principal de acceso al casco antiguo, combina una base de origen morisco con una fachada neoclásica añadida en el siglo XIX, un ejemplo típico de cómo buena parte de la arquitectura del sur de Portugal fue superponiendo capas de distintas épocas sobre una misma base histórica. Un detalle que sorprende a cualquier visitante que levante la vista: decenas de cigüeñas anidan directamente sobre las torres y tejados del casco histórico, una presencia tan naturalizada en la ciudad que forma parte de la identidad visual de Faro tanto como sus propios monumentos. La ciudad es además la puerta de entrada a la Ría Formosa, un extenso sistema de lagunas, islas barrera y humedales protegidos, de gran importancia para aves migratorias, que se puede recorrer en excursiones en barco desde el propio puerto de Faro. Consejos: subir al campanario de la Catedral de Faro, dentro del casco histórico, ofrece una vista cercana de los nidos de cigüeña sobre los tejados; y las excursiones en barco por la Ría Formosa suelen salir del muelle central, a pocos minutos caminando del casco antiguo.