Descripción
La veterana de Cracovia: esta iglesia románica de piedra blanca de fines del siglo XI es de los poquísimos edificios que sobrevivieron a la invasión mongola de 1241 — sus muros de fortaleza, con ventanas altas y estrechas como troneras, no eran una elección estética: eran refugio, y adentro se atrincheraron los vecinos mientras la ciudad ardía. Las dos torres octogonales con cúpulas barrocas (agregado posterior) la volvieron una de las siluetas más fotogénicas de la calle Grodzka, en plena Ruta Real hacia Wawel. El contraste interior sorprende: tras la piedra austera de novecientos años, un interior barroco chiquito y recargado, con un órgano rococó de juguete. Al lado, casi pegada, la iglesia de San Pedro y San Pablo con sus doce apóstoles en la reja — la pareja de iglesias más retratada de Cracovia, cada una de un siglo distinto. San Andrés funciona como iglesia de clausura de las clarisas, así que se visita en horarios de misa o con suerte: si la encontrás abierta, entrá; si no, la postal desde Grodzka al atardecer, con las dos iglesias en fila, ya paga el paseo.