Descripción
A 14 km de Cracovia, la mina de sal de Wieliczka es una catedral subterránea excavada durante 700 años — y de los primeros lugares del planeta declarados Patrimonio de la Humanidad (1978). La ruta turística baja 800 escalones de madera (64 metros de entrada, 135 de profundidad final) y recorre 3,5 km de galerías, cámaras y lagos salinos de un verde irreal, todo tallado en sal: esculturas, candelabros, hasta las 'baldosas' del piso. El momento que corta la respiración es la capilla de Santa Kinga: una iglesia entera de 54 metros de largo a 101 metros bajo tierra, con altares, relieves de la última cena y arañas de cristales de sal, tallada por tres mineros escultores a lo largo de 70 años — se casan parejas de todo el mundo ahí abajo. Datos prácticos: solo se entra con guía (hay visitas en español, revisá horarios y reservá online), la temperatura es constante de 17-18°C —llevá abrigo en verano—, y la salida es en ascensor minero. Se llega en tren o buses desde el centro en 30-40 minutos, o con excursión organizada. Con Auschwitz en un día es posible pero maratónico: mejor en días separados.