Descripción
El nombre de esta plaza y del barrio que la rodea significa literalmente "pequeño monasterio", en referencia a un pequeño convento que ocupaba este mismo lugar y del cual hoy solo sobrevive la Iglesia de la Panagia Pantanassa, un remanente diminuto de lo que fue un complejo religioso mucho más grande. Su mercadillo de pulgas, con puestos de antigüedades, discos, ropa vintage y objetos de todo tipo, tiene raíces que se remontan a la propia época del dominio otomano de la ciudad, cuando esta zona ya funcionaba como centro comercial popular fuera de los circuitos más formales del centro. La plaza ofrece, casi sin buscarlo, una de las postales más resumidas de la superposición histórica que define a Atenas: de pie en Monastiraki se puede ver simultáneamente la Acrópolis en lo alto, restos de un antiguo acueducto romano bajo tierra, la mezquita otomana de Tzistarakis (hoy museo) y el bullicio absolutamente contemporáneo de bares y tiendas alrededor, cuatro capas de historia distintas conviviendo en el mismo campo visual. La estación de metro de Monastiraki, con una sección de sus andenes construida directamente sobre ruinas arqueológicas visibles a través de vidrio, es en sí misma una pequeña atracción para quien preste atención al bajar del tren. Consejos: el mercado de pulgas propiamente dicho es más activo los domingos por la mañana, aunque las tiendas fijas funcionan todos los días; y vale la pena bajar la vista al andar por la plaza, hay restos arqueológicos visibles a ras de piso en varios puntos.