Descripción
Tiene la colección más grande del mundo de obras de Vincent van Gogh —más de 200 pinturas y 500 dibujos— gracias a que su sobrino, Vincent Willem van Gogh (hijo del hermano del pintor, Theo), heredó toda la obra que quedó sin vender y la mantuvo unida durante décadas en vez de dispersarla, hasta donarla al estado holandés en los años 60 con la condición de que se construyera un museo dedicado exclusivamente a su tío. La ironía que todo visitante conoce: Van Gogh vendió una sola pintura en toda su vida, y hoy sus cuadros están entre los más valiosos del mercado del arte mundial. Acá se puede ver "Los Girasoles", "El Dormitorio" y varios de sus autorretratos, ordenados de forma cronológica que permite ver cómo cambió su estilo (y su estado mental) en apenas una década de producción frenética antes de su muerte en 1890. Consejos: reservá entrada con mucha anticipación, es uno de los museos con más demanda de toda Ámsterdam; y el recorrido cronológico tiene más sentido si empezás por el piso más bajo y subís en orden.