Descripción
El parque Jordan fue revolucionario: cuando el médico Henryk Jordan lo fundó en 1889, fue de los primeros parques públicos de Europa pensados para que los chicos jugaran — canchas, juegos y aire libre como política de salud pública, una idea adelantada medio siglo. Hoy sigue siendo el parque familiar por excelencia de Cracovia: botecitos en el estanque, bicis de agua, canchas, juegos para todas las edades y un paseo curioso entre decenas de bustos de los grandes nombres de la historia polaca — de Copérnico a Juan Pablo II, una clase de historia al aire libre. Está pegado a los Błonia, la gigantesca pradera comunal de 48 hectáreas en pleno centro (donde el papa Wojtyła celebró misas ante millones de personas), así que el plan natural es combinar: pradera, parque y atardecer, como cualquier familia cracoviana un domingo. Queda a 20 minutos a pie del Rynek hacia el oeste, camino al montículo de Kościuszko. No es una visita imprescindible del primer viaje, pero si viajás con chicos o querés ver la Cracovia de los cracovianos, es exactamente esto.