Descripción
El puente más suntuoso de París fue un regalo diplomático: lo puso la alianza franco-rusa (la primera piedra la colocó el zar Nicolás II, y el nombre honra a su padre) y se inauguró para la Exposición Universal de 1900 como demostración de que la Belle Époque no tenía techo: un solo arco de acero de 107 metros cruzando el Sena sin apoyo intermedio —proeza técnica para no tapar la vista de los Inválidos— cubierto hasta el último centímetro de ninfas, querubines, guirnaldas y leones, con cuatro pilares coronados por Pegasos dorados que arden al sol del atardecer. Los farolitos art nouveau de tres globos completan el puente más fotografiado de la ciudad — escenario de Midnight in Paris, de videoclips y de cuanta producción de moda pasa por Francia. La ubicación es un eje monumental perfecto: de un lado el Grand Palais y el Petit Palais, del otro la explanada de los Inválidos con la cúpula dorada de Napoleón al fondo, y la Torre Eiffel asomando río abajo. Vení al atardecer o de noche iluminado; debajo, en la orilla, las terrazas flotantes del verano parisino ponen música hasta tarde.