Revisado por Equipo Paraviajeros el 26/06/2026
Setúbal está a menos de una hora de Lisboa en tren o bus, con buena frecuencia durante todo el día. Dentro de la ciudad, el centro histórico se recorre a pie, pero para llegar a las playas de la Arrábida (Portinho, Galapinhos) hace falta auto propio o bus turístico de temporada, ya que el transporte público regular es limitado dentro del parque natural. El ferry a la península de Tróia sale con frecuencia desde el centro de Setúbal y es la forma más rápida de cruzar el estuario, mucho más directa que rodear en auto.
El acceso a las playas del Parque Natural de la Arrábida es gratuito, aunque el estacionamiento puede estar regulado o pago en temporada alta. Las Ruinas Romanas de Tróia y la Iglesia del Convento de Jesús tienen entrada paga y económica; el Castillo de San Felipe es de acceso libre en sus murallas exteriores.
La choco frito (sepia rebozada y frita) es el plato insignia de Setúbal, disponible en la mayoría de los restaurantes del centro y especialmente cerca del Mercado do Livramento. El pescado y el marisco fresco, gracias a la actividad pesquera activa de la ciudad, son de calidad especialmente alta comparados con otros destinos turísticos más alejados de la costa. Los vinos de la región, con la casta Moscatel de Setúbal como variedad local más reconocida, son otro producto típico para llevar.
Setúbal y la Arrábida funcionan bien como excursión de un día desde Lisboa, aunque las playas más lindas del parque natural se disfrutan mejor fuera de los fines de semana de verano, cuando se llenan de visitantes de la propia capital. Portugal usa el euro y la propina no es obligatoria. El agua de las playas de la Arrábida, pese a su color turquesa, mantiene la temperatura fresca típica del Atlántico incluso en verano.
El pastel de nata mejor se come recién hecho y caliente. Propina 5–10%. Cafés baratos y excelentes.