Descripción
Considerado por varias publicaciones gastronómicas europeas entre los mejores mercados de pescado de todo el continente, este mercado cubierto refleja con orgullo la identidad de Setúbal como uno de los puertos pesqueros más importantes de Portugal, con una llegada diaria de pescado y marisco fresco que abastece tanto a los puestos del propio mercado como a buena parte de los restaurantes de la ciudad. Sus paredes interiores están decoradas con grandes paneles de azulejos que representan escenas de pesca, barcos y vida marina, un homenaje visual permanente al oficio que sostiene económicamente a la ciudad desde hace generaciones y que convierte a un simple mercado de abastos en una atracción con valor artístico propio. Setúbal es, además, la cuna de un plato que lleva su nombre en toda la gastronomía portuguesa: la choco frito (chipirones o sepia rebozados y fritos), una especialidad tan asociada a la ciudad que resulta casi imposible visitarla sin que algún local recomiende probarla en alguno de los restaurantes cercanos al propio mercado. A diferencia de mercados más orientados al turismo, este sigue funcionando principalmente para el abastecimiento cotidiano de los vecinos de Setúbal, lo que garantiza precios y productos genuinos antes que una experiencia pensada exclusivamente para visitantes. Consejos: ir en horario de mañana, cuando la actividad y la variedad de pescado fresco son mayores; y probar la choco frito en alguno de los restaurantes cercanos es casi un ritual obligado para cualquier visita a Setúbal.