Descripción
Terminada en la década de 1490, esta iglesia está considerada uno de los primerísimos ejemplos del estilo manuelino, la corriente arquitectónica genuinamente portuguesa cargada de motivos marítimos que años después alcanzaría su máximo esplendor en el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa; de hecho, el mismo arquitecto que la diseñó aquí, Diogo Boitac, sería después uno de los responsables de dar forma a ese monasterio lisboeta mucho más famoso, lo que convierte a esta iglesia en una especie de laboratorio previo del estilo que definiría la arquitectura portuguesa del Renacimiento. Sus columnas retorcidas, talladas en una piedra caliza local muy particular con vetas onduladas naturales (una roca conocida como "brecha de Arrábida", extraída de la misma sierra cercana), producen un efecto visual único que ningún otro edificio manuelino del país logra reproducir exactamente, ya que esa piedra específica solo se encuentra en esta región. El conjunto conventual completo alberga también el Museo de Setúbal, con una colección de pintura portuguesa de los siglos XV y XVI que incluye varias obras del llamado "Primitivo Portugués", el período fundacional de la pintura nacional antes de la llegada de las influencias renacentistas italianas y flamencas más marcadas. Consejos: la entrada a la iglesia suele ser gratuita, mientras que el museo conventual con la colección de pintura tiene entrada paga separada; y las columnas retorcidas de piedra local son el detalle más distintivo del edificio, vale la pena detenerse a observarlas de cerca.