Descripción
El arquitecto italiano Renzo Piano —el mismo del Centro Pompidou de París— diseñó este edificio de cobre verde con una forma que imita el casco de un barco emergiendo del agua, un guiño directo a la ubicación del museo, justo sobre el túnel que pasa por debajo del canal IJ. Por dentro es un museo de ciencia interactivo pensado sobre todo para chicos y familias, con experimentos prácticos sobre física, química, biología y tecnología en los que se puede tocar, armar y probar casi todo. Pero el secreto mejor guardado de NEMO no está adentro: la terraza escalonada del techo, con vista panorámica sobre el puerto viejo de Ámsterdam y el centro histórico, es de acceso completamente gratuito incluso sin comprar entrada al museo, y funciona además como una plaza pública con juegos de agua en verano. Consejos: si el presupuesto o el tiempo no alcanza para el museo completo, subir solo a la terraza (gratis) ya vale la visita por la vista; y en los meses de calor, la terraza se llena de gente tomando sol o picnic, es un plan válido en sí mismo más allá del museo.