Descripción
Abierta al público en 1809 por orden de Napoleón, la Pinacoteca di Brera reúne una de las colecciones de pintura italiana más importantes del país, con obras que en su mayoría llegaron acá tras la disolución napoleónica de iglesias y conventos de todo el norte de Italia. Entre sus piezas más admiradas están "El Cristo muerto" de Andrea Mantegna, pintado con un escorzo tan extremo que todavía se estudia en las clases de perspectiva, "Los Desposorios de la Virgen" de Rafael, y "La cena de Emaús" de Caravaggio, con su manejo dramático de luces y sombras sobre una escena cotidiana. El edificio que la aloja, el Palazzo di Brera, es un mundo en sí mismo: además de la pinacoteca comparte espacio con un observatorio astronómico del siglo XVIII, un jardín botánico y la Academia de Bellas Artes, todavía en funcionamiento. El barrio de Brera que rodea al palacio, con sus calles adoquinadas y ambiente bohemio, se convirtió desde el siglo XIX en el barrio de artistas de Milán, y hoy combina galerías de arte con bares y restaurantes. Consejos: los primeros domingos de mes la entrada es gratuita (y por lo tanto mucho más concurrida); el resto del mes conviene reservar entrada online para evitar la fila.