Descripción
Este parque temático, fundado en 1940 por el médico y pedagogo portugués Bissaya Barreto, reproduce a escala infantil los monumentos más emblemáticos de Portugal —desde el Palacio Nacional de Sintra hasta el Monasterio de los Jerónimos— junto con edificios representativos de las antiguas colonias portuguesas en África y Asia, todo pensado originalmente como una herramienta educativa para que los niños portugueses conocieran su propio país y su historia colonial de forma lúdica antes de poder viajar por sí mismos. Con más de ocho décadas de funcionamiento ininterrumpido, se convirtió en una especie de rito de pasaje generacional para buena parte de las familias portuguesas, al punto de que muchos adultos que lo visitan hoy con sus propios hijos lo recuerdan como una de sus primeras salidas escolares o familiares de la infancia. Aunque nació con una función pedagógica ligada a la propaganda colonial del régimen político de la época en que se creó, el parque se mantuvo vigente y actualizado décadas después de la independencia de esas colonias, adaptando su enfoque hacia una mirada más cultural y menos ideológica sobre esa parte de la historia portuguesa. Recorrerlo hoy tiene un efecto casi de máquina del tiempo doble: ver en miniatura tanto los monumentos reales de Portugal como el propio estilo con que Portugal se representaba a sí mismo hace 80 años. Consejos: aunque está pensado para niños, muchos adultos lo disfrutan igual por la calidad y el detalle de las réplicas arquitectónicas; y conviene combinarlo con una caminata por el cercano Mosteiro de Santa Clara-a-Velha, a pocos minutos a pie sobre la misma orilla del río.