Descripción
Los más de 10.000 torii (pórticos) bermellón que forman túneles continuos sobre el sendero no son un adorno estatal sino donaciones privadas: cada uno lo pagó una empresa o una persona pidiendo prosperidad a Inari, la deidad sintoísta del arroz, el comercio y el éxito en los negocios, y su nombre grabado en negro sobre la base del torii sigue siendo visible en japonés. El recorrido completo hasta la cima del monte Inari, de ida y vuelta, toma entre dos y tres horas caminando entre bosque y santuarios menores, aunque la mayoría de los visitantes solo llega hasta el primer mirador y ya se lleva la postal más famosa. Los zorros de piedra que custodian cada entrada no son la deidad en sí, sino sus mensajeros sagrados, y suelen sostener en la boca una llave, una gema o un pergamino, símbolos distintos de la prosperidad que representan. A diferencia de templos con horario acotado, el santuario permanece abierto las 24 horas y no cobra entrada, algo poco común para una atracción de esta magnitud. Consejos: ir al amanecer o después del atardecer es la única forma de fotografiar los torii sin cientos de personas de por medio; y superar el primer mirador (a 15-20 minutos de caminata) reduce drásticamente la multitud, ya que la mayoría no continúa la subida completa.