Descripción
La 'Boca de la Verdad' es probablemente la tapa de alcantarilla más famosa de la historia: un disco de mármol de 1.300 kilos del siglo I —seguramente una boca de desagüe romana con el rostro de un dios fluvial— que la Edad Media convirtió en detector de mentiras: metías la mano en la boca y, si mentías, te la cortaba. La leyenda funcionaba como juicio popular (y dicen que los verdugos escondidos detrás ayudaban a la 'magia' en casos dudosos). Gregory Peck le hizo la broma a Audrey Hepburn en 'La princesa que quería vivir' —el susto de ella fue genuino, Peck improvisó— y desde entonces la fila para la foto con la mano adentro es perpetua. Está en el pórtico de Santa Maria in Cosmedin, una joya medieval con campanario románico esbelto y, adentro, la reliquia de San Valentín. La gracia completa está en el entorno, que casi todos se pierden: enfrente tenés los templos romanos del Foro Boario —el redondo de Hércules y el de Portuno, intactos—, la fuente de los Tritones, y a cinco minutos el Circo Máximo y el Aventino. Fila de unos 20-30 minutos en temporada; propina voluntaria.