Descripción
Los Museos Vaticanos son la colección de arte acumulada por los papas durante cinco siglos, y el recorrido es un maratón de obras maestras: el Laocoonte y el Torso del Belvedere (la escultura que obsesionó a Miguel Ángel), la Galería de los Mapas, las Estancias de Rafael con la Escuela de Atenas — y el gran final, la Capilla Sixtina: la bóveda que Miguel Ángel pintó en cuatro años, solo y de pie sobre andamios (lo de acostado es mito), con la Creación de Adán en el centro, y el Juicio Final que agregó 25 años después en la pared del altar, con su autorretrato escondido en la piel desollada de San Bartolomé. Consejos imprescindibles: reservá online con semanas de anticipación (la fila sin reserva es de horas); entrá a primera hora o última; el recorrido mínimo lleva 3 horas — no intentes verlo todo, andá directo a lo grande. En la Sixtina: silencio y sin fotos, se controla. Truco de salida: la puerta derecha de la capilla (para grupos) deja directo en San Pedro y ahorra la vuelta completa — funciona según el humor del guardia. Cerrado los domingos, salvo el último del mes (gratis y multitudinario: evitalo).