Descripción
El anfiteatro más grande jamás construido sigue siendo, dos mil años después, el símbolo de Roma y del imperio entero: 50.000 espectadores entraban y salían en minutos por sus 80 arcos numerados (el sistema de accesos que copian los estadios modernos), para ver combates de gladiadores, cacerías de fieras traídas de África y hasta batallas navales, cuando la arena se inundaba. Lo inauguró Tito en el año 80 con cien días de juegos, y funcionó casi cinco siglos. Hoy impresiona doble: por fuera, con la mole de travertino que sobrevivió a terremotos y siglos de saqueo de piedra (media Roma renacentista se construyó con sus bloques), y por dentro, donde el subsuelo destripado muestra la maquinaria de ascensores y trampillas por donde subían fieras y decorados. Consejos: entrada online sí o sí (la combinada incluye Foro y Palatino, válida por 24 h); primera hora o última para esquivar el gentío; y la vista nocturna desde la calle, iluminado, es gratis y de las mejores postales de Roma. Metro Colosseo (línea B).