Descripción
Este pueblo está construido literalmente dentro de otro cráter volcánico, y su actividad geotérmica es tan intensa que se manifiesta a cielo abierto en pleno centro urbano: fumarolas de vapor sulfuroso brotan del suelo entre las casas, y en el Parque Terra Nostra una piscina termal de aguas teñidas de un color marrón anaranjado por el óxido de hierro disuelto invita a un baño caliente incluso en pleno invierno. Pero la experiencia más singular de Furnas es gastronómica y directamente ligada al volcán: el cozido das Furnas, un guiso tradicional de carnes y verduras, se cocina literalmente bajo tierra, enterrando las ollas en pozos cavados en el suelo volcánico junto a la Lagoa das Furnas, donde el calor geotérmico natural las cocina lentamente durante varias horas sin ningún fuego externo; los restaurantes del pueblo entierran sus ollas por la mañana y las desentierran ya cocidas al mediodía, un método de cocción que probablemente no existe en ningún otro lugar del mundo con esta escala turística. El vapor y el olor a azufre que impregnan buena parte del pueblo, lejos de ser un inconveniente, se convirtieron en parte de la identidad y el atractivo mismo del lugar. Consejos: reservar el cozido con anticipación en alguno de los restaurantes que ofrecen el servicio de entierro y desentierro de las ollas es la forma más auténtica de probarlo; y las piscinas termales del Parque Terra Nostra tienen entrada paga, con vestuarios y toallas disponibles para alquilar.