Descripción
Dentro de un mismo cráter volcánico de unos 12 kilómetros de circunferencia, restos de un antiguo estratovolcán colapsado, conviven dos lagos gemelos que a simple vista parecen tener aguas de colores completamente distintos: uno verde esmeralda y otro azul intenso, aunque en realidad la diferencia se debe a la profundidad, la vegetación del fondo y el ángulo con que la luz se refleja en cada uno, no a que sean cuerpos de agua químicamente diferentes. La leyenda local que explica el fenómeno es tan conocida en las islas como el propio paisaje: se cuenta que una princesa de ojos verdes se enamoró de un pastor de ojos azules, un amor imposible por la diferencia de clases que el rey, padre de la princesa, no permitió; al despedirse para siempre, ambos lloraron tanto que sus lágrimas formaron los dos lagos, cada uno con el color de los ojos de quien lo lloró. El mirador de Vista do Rei, en el borde del cráter, ofrece la vista panorámica más famosa de todas las Azores, con ambos lagos y el pequeño pueblo que se extiende entre ellos visibles en una sola imagen. Consejos: el clima cambia rápido en la zona y la niebla puede tapar completamente la vista sin previo aviso, conviene ir temprano en la mañana para tener más chances de cielo despejado; y hay senderos de trekking que bajan hasta la orilla de los lagos para quien quiera algo más que la vista panorámica desde arriba.