Monumento a los Descubrimientos, Lisboa
monumento

Monumento a los Descubrimientos

Descripción

Con su forma inconfundible de proa de carabela apuntando hacia el río Tajo, este monumento se erigió en 1960 para conmemorar los 500 años de la muerte del infante Enrique el Navegante, la figura que impulsó y financió sistemáticamente las primeras expediciones portuguesas que dieron origen a la Era de los Descubrimientos. A lo largo de sus dos rampas laterales se alinean 33 estatuas de bronce de tamaño heroico, representando a navegantes, reyes, cartógrafos, misioneros y científicos que participaron de alguna manera en esa expansión marítima, encabezados por el propio Enrique el Navegante sosteniendo una carabela en la proa del monumento. En el pavimento justo frente al monumento hay una enorme rosa de los vientos de mármol de 50 metros de diámetro, un regalo del gobierno de Sudáfrica en 1960, con un mapamundi incrustado que marca con fechas exactas cada una de las rutas y descubrimientos marítimos portugueses, desde las costas africanas hasta Brasil y la India. Se puede subir en ascensor hasta la cima del monumento, a 52 metros de altura, para una vista panorámica del río Tajo, la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos, los tres formando parte del mismo conjunto histórico del barrio de Belém. Consejos: la entrada para subir al mirador es paga y separada de la visita a la base del monumento, que es libre; y conviene visitarlo en el mismo recorrido que la Torre de Belém y los Jerónimos, los tres están a poca distancia caminando entre sí.
Ubicación en el mapa
Información
  • Destino: Lisboa
  • Selección editorial: Criterio del equipo de Paraviajeros, no promedio de reseñas de usuarios.
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