Descripción
Ubicado en pleno centro del pueblo, este es el palacio real más antiguo de Portugal que se conserva en pie, con orígenes que se remontan a la época morisca y ampliaciones sucesivas bajo los reyes Juan I en el siglo XIV y Manuel I en el siglo XVI, lo que explica su mezcla poco habitual de estilos moriscos, góticos y manuelinos bajo un mismo techo. Sus dos enormes chimeneas cónicas, de 33 metros de altura y visibles desde cualquier punto del pueblo, pertenecen a las antiguas cocinas reales y se convirtieron, sin buscarlo, en el símbolo arquitectónico más reconocible de todo Sintra. Una de sus salas más curiosas, la Sala de las Urracas, tiene el techo pintado con decenas de urracas idénticas, cada una sosteniendo en el pico una rosa y una cinta con la inscripción "por bem" ("para bien"); según la leyenda palaciega, el rey Juan I mandó pintarlas como respuesta irónica a las damas de la corte que chismorreaban sobre un beso que él le había dado a una dama de compañía, una especie de burla real inmortalizada en el techo durante siglos. A diferencia del Palacio de la Pena, de estética exuberante y romántica, este conserva un carácter mucho más sobrio y auténticamente medieval-renacentista, sin las intervenciones fantasiosas del siglo XIX. Consejos: está en pleno centro del pueblo, así que no requiere transporte adicional como los demás palacios de la sierra; y la Sala de los Escudos, con los blasones de las principales familias nobles portuguesas pintados en el techo, es otra de las salas imperdibles del recorrido.