Descripción
Esta finca la construyó entre 1904 y 1910 un abogado y coleccionista portugués tan adinerado que sus contemporáneos lo apodaban "Monteiro dos Milhões" (Monteiro de los Millones), quien le encargó al arquitecto italiano Luigi Manini un proyecto cargado de simbolismo esotérico, mezclando referencias alquímicas, masónicas y templarias en cada rincón del jardín. Su elemento más famoso, el Pozo Iniciático, es en realidad una torre invertida excavada 27 metros bajo tierra, con una escalera de caracol que desciende rodeada de nueve plataformas (un número con fuerte simbolismo esotérico en la tradición dantesca y masónica) hasta un fondo decorado con una cruz templaria de mosaico; a pesar de su nombre, nunca se usó para extraer agua, su función fue puramente simbólica y ceremonial, posiblemente ligada a rituales de iniciación masónica que su dueño practicaba. Todo el pozo se conecta mediante una red de túneles subterráneos húmedos y mal iluminados con otros pozos y grutas artificiales de la finca, un recorrido que muchos visitantes describen como la parte más inesperada y teatral de toda la visita. La combinación de un jardín romántico exuberante con esta arquitectura simbólica tan poco convencional convirtió a la Quinta en uno de los lugares favoritos de teorías y especulaciones esotéricas sobre sociedades secretas en Portugal. Consejos: llevar calzado con buen agarre, los túneles subterráneos suelen estar húmedos y resbaladizos; y el recorrido completo de jardines y túneles puede tomar fácilmente 2 horas, conviene no apurarlo si se visita el mismo día que otros palacios.