Descripción
La plaza con dos vidas: de día, el mercado más antiguo de Roma (desde 1869) — puestos de frutas, verduras, flores, especias y pastas que le dan el color y el ruido de la Roma cotidiana; de noche, uno de los centros del aperitivo y la movida joven, con las terrazas llenas hasta tarde. En el medio, oscuro y encapuchado, vigila Giordano Bruno: el filósofo fue quemado vivo exactamente acá en 1600 por la Inquisición, y la estatua (1889) se levantó como desafío laico mirando fijo hacia el Vaticano — los domingos, los librepensadores italianos todavía le dejan flores. Es la única plaza histórica de Roma sin iglesia, dato que le va perfecto al personaje. Consejos: el mercado es lindo pero con precios de turista — comprá fruta para el paseo y poco más; alrededor, el Forno Campo de' Fiori hace una de las pizzas al taglio míticas de la ciudad (la 'bianca' con mortadela es religión local). A dos minutos tenés la elegante plaza Farnese con su palacio de Miguel Ángel —hoy embajada francesa— y a cinco, plaza Navona: el triángulo perfecto del centro barroco.