Descripción
Estambul es la única ciudad del mundo asentada al mismo tiempo en dos continentes, y el Bósforo es exactamente la línea de apenas 30 kilómetros que divide su lado europeo de su lado asiático, conectando el Mar Negro con el Mar de Mármara y, más allá, con el Mediterráneo a través de los Dardanelos. Cruzarlo en ferry no es solo una atracción turística: cientos de miles de estambulíes lo hacen todos los días como parte de su rutina laboral, en uno de los sistemas de transporte marítimo urbano más intensos del planeta. El primer puente que unió ambas orillas, inaugurado en 1973, estuvo durante años entre los puentes colgantes más largos del mundo fuera de Estados Unidos, un símbolo de modernización nacional en su momento. Navegar el estrecho al atardecer, con la luz dorada cayendo sobre mezquitas otomanas, palacios imperiales, fortalezas medievales y rascacielos modernos —todo visible en un mismo recorrido de una hora—, resume mejor que cualquier otra experiencia la superposición de épocas que define a la ciudad. Consejos: los cruceros turísticos por el Bósforo salen de Eminönü y suelen durar entre 1 y 2 horas; y una alternativa mucho más barata y casi igual de espectacular es simplemente tomar el ferry público regular entre Kabataş y Üsküdar.