Descripción
Construida entre 1609 y 1616 por orden del sultán Ahmed I, se ganó fama mundial por un detalle que en su momento generó un escándalo diplomático: sus seis minaretes, un número que hasta entonces solo tenía la mezquita más sagrada del Islam, la Masjid al-Haram de La Meca. Según la tradición, el sultán terminó mandando construir un séptimo minarete en La Meca para resolver la afrenta religiosa y devolverle su carácter único. El nombre popular con el que se la conoce en todo el mundo, Mezquita Azul, viene de las más de 20.000 baldosas de cerámica Iznik en tonos azules y turquesas que cubren cada centímetro de su interior, un trabajo artesanal que llevó años de producción especializada. A diferencia de Santa Sofía, sigue siendo una mezquita activa en pleno funcionamiento, así que cierra al turismo cinco veces al día durante los rezos. Su patio interior, con una arquería que rodea una fuente central, es casi tan grande como el propio edificio de oración. Consejos: hay que descalzarse para entrar y las mujeres deben cubrirse la cabeza (se prestan pañuelos en la entrada); la entrada es gratuita; y conviene visitarla fuera de los cinco horarios de oración diarios, que varían según la época del año.