Descripción
La fuente más famosa del mundo es puro exceso barroco: 26 metros de Océano emergiendo entre caballos marinos y tritones sobre una fachada palaciega entera, con agua que llega por un acueducto romano del 19 a.C. —el Aqua Virgo— que todavía funciona. Nicola Salvi la diseñó en 1732 y murió sin verla terminada; Anita Ekberg la volvió mito al meterse vestida de negro en 'La dolce vita'. El ritual es ley: moneda con la mano derecha por sobre el hombro izquierdo, de espaldas — una moneda asegura volver a Roma, dos amor, tres casamiento. Se juntan más de un millón de euros al año, que van a Cáritas. Consejos de supervivencia: de día es una marea humana en una plaza chica — vení al amanecer (antes de las 8, la tenés casi para vos) o pasada la medianoche, iluminada y en silencio, cuando es realmente mágica. Ojo con las nuevas reglas de acceso: a veces regulan el ingreso al borde de la fuente. Sentarse en el mármol y comer ahí están prohibidos y multados. A cinco minutos: el Panteón para encadenar el paseo nocturno más lindo del centro.