Descripción
Su fachada lateral, cubierta por completo con unos 15.000 azulejos azules y blancos pintados a mano en 1912, es una de las postales más fotografiadas de Oporto: el mural representa la fundación de la Orden del Carmen en el siglo XII, y su escala monumental lo convierte en uno de los paneles de azulejo figurativo más grandes de toda la ciudad. Lo que muy pocos visitantes notan al fotografiar esa fachada es que esta iglesia en realidad está pegada, prácticamente fusionada, a otra iglesia distinta, la Igreja das Carmelitas, construida apenas unas décadas antes; entre ambas, separándolas por apenas un metro de ancho, se encuentra lo que se considera una de las casas más angostas de Europa, construida deliberadamente en ese espacio residual para que ningún terreno quedara sin edificar según la normativa urbana de la época. Esta convivencia de dos templos casi idénticos y pegados entre sí, cada uno con su propia fachada y su propia congregación histórica, es un caso arquitectónico poco común que sorprende incluso a locales que pasan por la zona sin saberlo. Consejos: la mejor foto de la fachada de azulejos se consigue desde la vereda de enfrente, cruzando la calle Rua do Carmo; y vale la pena buscar la casa angosta entre ambas iglesias, un detalle curioso que la mayoría de los turistas pasa por alto.