Descripción
Este es el tercer pico más alto de Madeira, pero a diferencia de los otros dos, se puede llegar directamente en auto hasta la cima sin necesidad de ninguna caminata, lo que lo convierte en el mirador de montaña más accesible de toda la isla y en uno de los puntos favoritos para ver el amanecer sobre un fenómeno meteorológico particular: un "mar de nubes" que se forma por inversión térmica, quedando por debajo del nivel del pico en vez de cubrirlo, de modo que el visitante se encuentra literalmente por encima de las nubes mientras el resto de la isla queda oculto bajo ellas. Desde aquí arranca uno de los senderos de montaña más espectaculares y exigentes de todo Portugal, que conecta con el Pico Ruivo, el punto más alto de la isla, a través de una cresta estrecha con vistas vertiginosas a ambos lados, tramos de escalera tallada en la roca y hasta un túnel excavado directamente en la montaña para poder continuar el camino donde el terreno se volvía intransitable a cielo abierto. La combinación de fácil acceso en auto hasta el mirador principal y sendero exigente para quien quiera ir más allá lo convierte en un punto que funciona tanto para el turista casual como para el caminante experimentado. Consejos: el amanecer es el momento más buscado para ver el mar de nubes, lo que implica llegar en plena oscuridad, conviene llevar linterna; y el sendero hacia el Pico Ruivo es exigente y con tramos expuestos, no recomendado para quienes tengan vértigo o poca experiencia en senderismo de montaña.