Descripción
La escalinata más famosa del mundo cae en cascada de 135 escalones desde la iglesia de Trinità dei Monti hasta la Barcaccia, la fuente en forma de barca hundida que esculpió Bernini padre con ayuda del hijo — ingeniosa solución a la poca presión de agua del acueducto. La plaza fue el corazón del barrio de los extranjeros: Keats murió en la casa rosada junto a la escalinata (hoy museo de los románticos ingleses), Byron y Goethe vivieron a metros, y el Caffè Greco de la calle Condotti —el más antiguo de Roma, 1760— les sirvió café a todos, de Stendhal a Buffalo Bill. Audrey Hepburn con su helado en 'La princesa que quería vivir' terminó de volverla mito. Datos actuales: sentarse en la escalinata está prohibido y multado (se puede subir y bajar, no acampar), y en primavera se cubre de azaleas. Desde arriba, la vista baja por la calle Condotti, la milla de oro de las marcas de lujo. Consejos: vení al amanecer para verla vacía, y subí después al Pincio, el mirador sobre plaza del Popolo, a diez minutos — el atardecer ahí es de los grandes finales de Roma.